In situ

 


Soñé que me llevabas a la casa de tu infancia y estaba embrujada 

Una casa grande, llena de corrientes de aire

De madera en las paredes y arañas de cristal, sillones de terciopelo y alfombras persas.

Me busco en todos los reflejos, como confirmando mi existencia 

Los fantasmas son inquilinos errantes, buscan los sitios de los que ya nos fuimos.

¿Cuánto más, vale la ausencia y la manía de enterrar tesoros?

Lugares a donde poder volver, inalcanzables por las leyes de la física y los hombres.

¿Cuánto vale, llorar en sueños y despertar seco y áspero como un cardo?

Se ve una luz en el fondo, como en un cuadro de Velázquez 

Un comedor con voz de abuela 

Nos quedamos inmóviles frente al largo pasillo, un túnel hacia la luz.

Todo sueño es un ensayo de la muerte.


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