Agujero de gusano

 


Vivo en la virtud

De sentirme incómodo 

Todo el tiempo.


De picarme con un palo a cada rato

De pensar las cosas más horribles 

Mientras el cielo

Se funde, rosado y naranja con el rio.


Y sin embargo, tengo la esperanza 

No, la certeza

De que algo magnífico va a suceder.


Ganaré la lotería, aunque no juegue

O tal vez un príncipe nigeriano

Me hará parte de una herencia 

Algo mágico.


Quizás fueron las películas de Disney 

Que ví cuando era chico

Esas en las que cantaban y bailaban

Y yo preguntaba

¿Por qué cantan? ¿Para qué bailan?

Y me decían pragmatico entre risas

Y tal vez lo era

Tanto como un niño puede serlo


La palabra es un cincel

Que se mella con el tiempo


Solo somos frascos en busca de etiqueta 

El falopero del vecino

El que pone bombas brasileras 

En el contenedor 

Paquetes que se suben solos a la góndola

Somos la vidriera en reparación 

De la existencia 


Ni estamos muertos

Ni estamos de parranda

Y ahora que todo está en llamas

¿Quien va a cargar tu cajón?


Para mí hagan un pozo

Al pie de algún gomero

O de un sauce

Y así poder despegar la carne de los huesos 

Volverme pulpa

Jugo de vida

Trepar hasta una rama y brotar

Mirarlos y reírme

Hablarles con el viento

Caer en otoño y ser quemado 

Por un viejo 

Con los pantalones por el ombligo 

Y disolverme en el aire.


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