La costa infinita
Todo lo absurdo, escurre del ojo herido
se mezcla con la arena, de la costa infinita.
Hay que aprender a vivir, con la obsecuencia corta
ninguna piel es tan gruesa.
Hay que sobrevivir
a toda costa
a las pequeñas muertes
a los duelos incontables
al martirio interminable del bienestar
al aroma de aventura y juventud
que surge de la podredumbre.
Todo vuelve
todo está volviendo siempre.
¿Qué vientos traerá esta primavera?
¿Qué espuma vuelve con la marea?

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